Los Dioses Deben Estar Locos
The Gods Must Be Crazy

Los dioses deben estar locos (1980) es una comedia africana única que explora el choque entre la vida tribal y la civilización moderna, con una mirada crítica y a la vez hilarante. Ambientada en el desierto del Kalahari, la película narra la historia de Xi, un bosquimano que vive con su tribu en total armonía con la naturaleza. Un día, una botella vacía de Coca-Cola cae del cielo —arrojada desde un avión— y cambia por completo su mundo.
La tribu interpreta este extraño objeto como un regalo divino, pero pronto surgen conflictos por su posesión. Para devolver la paz, Xi decide deshacerse de la botella y devolverla a los “dioses”. Su viaje lo lleva a encontrarse con el mundo moderno, lleno de caos, tecnología y personajes completamente distintos a su realidad.
